Carlos Luna Arvelo

Las clases en el país se reinician el 16 de septiembre dado que hasta el 15 de septiembre se completan los 60 días del periodo vacacional de los docentes, establecidos en la Ley. Del 1 de agosto al 15 de septiembre transcurrieron 45 días continuos, los 15 días restantes fueron los que los docentes gozaron entre finales de diciembre 2025 y la primera semana de enero 2026 del año escolar que se inició en septiembre de 2025.
Lastimosamente el actual Ministro de Educación, Héctor Rodríguez Castro, desde el año pasado a desplegado una campaña convocando a los docentes al reinicio de labores irrespetando el derecho a sus vacaciones. En los hechos, no ha logrado su objetivo; sin embargo, mediáticamente, ha impuesto la narrativa según la cual los docentes se están reincorporando a sus labores antes de la culminación de su período vacacional
Basta ver las declaraciones del Ministro para constatar la campaña. Por la noche el Ministro afirmó que ayer, 14 de septiembre, hubo un porcentaje de asistencia de un 83% de niños y niñas para el turno de la mañana y un 76% para el turno de la tarde. No hay que ser un especialista en la materia ni mucho menos para saber que ayer no vimos niños y niñas uniformados en las calles, apenas en una institución educativa, absolutamente desconocida, que el Ministro utilizó para declarar el inicio de actividades, vimos unos pocos niños, sobre todo de media, uniformados.
Pero el ministro se empeña en imponer su “verdad mediática” que para nada se corresponde con la verdad verdadera, es decir con lo que verdaderamente ocurre en materia educativa.
Es indudable que nuestro país está atravesando una terrible crisis y que si bien en algún momento ya un porcentaje significativo de niños, niñas y jóvenes se incorporaran a sus actividades escolares, es muy posible que incluso mañana 16 de septiembre, cuando ya han finalizado las vacaciones de los docentes, muchas familias no tengan condiciones materiales para enviar a sus hijos a clases. Ya veremos a las familias retomar la rutina escolar, de acuerdo con sus difíciles posibilidades de estos tiempos.
Pero el ministro, como “buen político”, seguirá empeñado en intentar imponer su verdad mediática. Esa según la cual la educación de este país es una maravilla, los docentes están felices porque aunque ahora no tienen salarios tienen ingresos en un promedio de $506 mensuales.
Quien oiga al ministro y desconozca la realidad de la educación pública del país puede ingenuamente terminar creyendo que verdaderamente la educación es una maravilla y que éste ministro ha logrado lo que ni en los mejores tiempos de Venezuela se podía lograr. Afortunadamente la mayoría de los venezolanos conoce la realidad de Venezuela, incluyendo la educativa, y por tanto la gente sabe que el ministro intenta imponer un “relato mediático” que no se corresponde con la realidad.
El ministro, ese mismo que impuso una campaña fracasada contra las tareas escolares, ahora viene con una campaña por 200 días de clases. Esta parece ser la bandera que izarán en Salas en las próximas semanas y en alguna medida esto explica ese empeño del Minsitro en violentarle las vacaciones a las maestras en favor de sus 200 días de clases.
El ministro hoy como ayer deja de lado temas sustantivos de la educación y prefiere “imponer relatos” que más que ofrecer soluciones a los numerosos problemas sirven para distraer a la gente y hacerles creer que gracias a su gestión se están resolviendo los principales problemas educativos del país.
No ministro, no solo los maestros y maestras de este país estamos claros de lo que ocurre en la educación al día de hoy. La sociedad toda sabe del deterioro educativo y de cómo las políticas de su ministerio son fracasadas y solo le sirven a la propaganda. Deje el ministerio de una vez y avóquese a la política que ha sido la función que ha ejercido en los últimos años.
La educación requiere que a Salas llegue una persona conocedora de la educación y sus problemas, más que de alguien empeñado en presentar relatos que mantengan a gusto a los jefes y que pretendan hacerle creer a la gente ficciones en materia de educación.
Carlos Luna Arvelo.
PD: insistimos en recordarle a las maestras, maestros y docentes de todos los niveles y modalidades que mañana 16 de septiembre deben asistir a sus instituciones educativas al inicio formal de actividades, según lo establecido en la Ley.
Que nadie se deje intimidar por ningún Directivo, Supervisor o presunta autoridad por “no acatar” llamado ilegales al cumplimiento de labores en fechas que violentan el derecho a sus vacaciones.
Las clases en el país se reinician el 16 de septiembre dado que hasta el 15 de septiembre se completan los 60 días del periodo vacacional de los docentes, establecidos en la Ley. Del 1 de agosto al 15 de septiembre transcurrieron 45 días continuos, los 15 días restantes fueron los que los docentes gozaron entre finales de diciembre 2025 y la primera semana de enero 2026 del año escolar que se inició en septiembre de 2025.
Lastimosamente el actual Ministro de Educación, Héctor Rodríguez Castro, desde el año pasado a desplegado una campaña convocando a los docentes al reinicio de labores irrespetando el derecho a sus vacaciones. En los hechos, no ha logrado su objetivo; sin embargo, mediáticamente, ha impuesto la narrativa según la cual los docentes se están reincorporando a sus labores antes de la culminación de su período vacacional
Basta ver las declaraciones del Ministro para constatar la campaña. Por la noche el Ministro afirmó que ayer, 14 de septiembre, hubo un porcentaje de asistencia de un 83% de niños y niñas para el turno de la mañana y un 76% para el turno de la tarde. No hay que ser un especialista en la materia ni mucho menos para saber que ayer no vimos niños y niñas uniformados en las calles, apenas en una institución educativa, absolutamente desconocida, que el Ministro utilizó para declarar el inicio de actividades, vimos unos pocos niños, sobre todo de media, uniformados.
Pero el ministro se empeña en imponer su “verdad mediática” que para nada se corresponde con la verdad verdadera, es decir con lo que verdaderamente ocurre en materia educativa.
Es indudable que nuestro país está atravesando una terrible crisis y que si bien en algún momento ya un porcentaje significativo de niños, niñas y jóvenes se incorporaran a sus actividades escolares, es muy posible que incluso mañana 16 de septiembre, cuando ya han finalizado las vacaciones de los docentes, muchas familias no tengan condiciones materiales para enviar a sus hijos a clases. Ya veremos a las familias retomar la rutina escolar, de acuerdo con sus difíciles posibilidades de estos tiempos.
Pero el ministro, como “buen político”, seguirá empeñado en intentar imponer su verdad mediática. Esa según la cual la educación de este país es una maravilla, los docentes están felices porque aunque ahora no tienen salarios tienen ingresos en un promedio de $506 mensuales.
Quien oiga al ministro y desconozca la realidad de la educación pública del país puede ingenuamente terminar creyendo que verdaderamente la educación es una maravilla y que éste ministro ha logrado lo que ni en los mejores tiempos de Venezuela se podía lograr. Afortunadamente la mayoría de los venezolanos conoce la realidad de Venezuela, incluyendo la educativa, y por tanto la gente sabe que el ministro intenta imponer un “relato mediático” que no se corresponde con la realidad.
El ministro, ese mismo que impuso una campaña fracasada contra las tareas escolares, ahora viene con una campaña por 200 días de clases. Esta parece ser la bandera que izarán en Salas en las próximas semanas y en alguna medida esto explica ese empeño del Minsitro en violentarle las vacaciones a las maestras en favor de sus 200 días de clases.
El ministro hoy como ayer deja de lado temas sustantivos de la educación y prefiere “imponer relatos” que más que ofrecer soluciones a los numerosos problemas sirven para distraer a la gente y hacerles creer que gracias a su gestión se están resolviendo los principales problemas educativos del país.
No ministro, no solo los maestros y maestras de este país estamos claros de lo que ocurre en la educación al día de hoy. La sociedad toda sabe del deterioro educativo y de cómo las políticas de su ministerio son fracasadas y solo le sirven a la propaganda. Deje el ministerio de una vez y avóquese a la política que ha sido la función que ha ejercido en los últimos años.
La educación requiere que a Salas llegue una persona conocedora de la educación y sus problemas, más que de alguien empeñado en presentar relatos que mantengan a gusto a los jefes y que pretendan hacerle creer a la gente ficciones en materia de educación.
Carlos Luna Arvelo.
PD: insistimos en recordarle a las maestras, maestros y docentes de todos los niveles y modalidades que mañana 16 de septiembre deben asistir a sus instituciones educativas al inicio formal de actividades, según lo establecido en la Ley.
Que nadie se deje intimidar por ningún Directivo, Supervisor o presunta autoridad por “no acatar” llamado ilegales al cumplimiento de labores en fechas que violentan el derecho a sus vacaciones.
