De las plazas a las urnas: Greenpeace reclama un nuevo Contrato Social Verde frente a la codicia y el negacionismo

- La organización alerta de que vivimos un momento decisivo para la salud democrática y el bienestar de las personas y del planeta
- A través de un Contrato Social Verde, reclama una agenda política volcada en las necesidades reales de la ciudadanía de hoy y de las futuras generaciones
- Greenpeace recuerda que, frente a la agenda que intentan imponer ciertos sectores políticos y económicos, la gente se está movilizando por sus derechos más básicos
- Vivienda digna, suficiencia energética, aire limpio, transporte público accesible y alimentación saludable deben ser las prioridades de un futuro Gobierno
Ante la convocatoria de elecciones generales anunciada hoy por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para el próximo 29 de noviembre, Greenpeace considera necesario suscribir un nuevo Contrato Social Verde en favor de la ciudadanía que ponga freno a la codicia y a la agenda desreguladora de los fondos especuladores y las corporaciones contaminantes.
“El futuro no está escrito, será lo que queramos que sea, pero el momento de decidirlo es ahora. Así que deberíamos preguntarnos: ¿qué tipo de sociedad queremos? Frente al aumento de la polarización, la narrativa negacionista y el avance de discursos autoritarios de las minorías poderosas, la organización resalta la importancia de movilizarse para fortalecer la democracia y garantizar un futuro justo, verde y en paz para todas las personas”, ha declarado Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España y Portugal.
“El próximo ciclo político no admite medias tintas: o seguimos atrapados en la agenda de los fondos especuladores y la dependencia tóxica de los combustibles fósiles que encarece y pone en riesgo nuestras vidas, o impulsamos un nuevo Contrato Social Verde que ponga el bienestar común en el centro. Vivir en un país con aire limpio; vivienda protegida de la especulación y del calor o el frío extremo; energía suficiente, renovable y barata; alimentación sana y un entorno seguro y protegido de la codicia fósil y del cambio climático no es una utopía irrealizable: las soluciones y los recursos ya están aquí para construir el país que la gran mayoría anhela”, ha añadido Saldaña.
Greenpeace advierte de que las decisiones que se tomen en el próximo ciclo político marcarán el rumbo generacional en España y Europa. La organización plantea redefinir el concepto de progreso: las decisiones económicas y políticas deben estar siempre al servicio del bienestar de la mayoría social de hoy y de las próximas generaciones, y no de la codicia de una minoría poderosa. Este Contrato Social Verde busca responder a las necesidades cotidianas del mundo rural, las zonas costeras y los barrios urbanos, conectando la transición ecológica con la capacidad de las familias de llegar a fin de mes.
“Frente al modelo de codicia y destrucción de la naturaleza, debemos convencernos de nuestra propia fuerza: la verdadera soberanía y resiliencia de un país no se mide por el PIB, sino por la calidad de su democracia, el bienestar de las personas y la salud de sus ecosistemas. No podemos perder la oportunidad de redefinir nuestro progreso y seguridad. La movilización ciudadana ya está demostrando que el cambio es imparable, vetando macrogranjas, paralizando macrocelulosas, democratizando la energía en comunidades locales o exigiendo el derecho a una vivienda digna. Frente al derrotismo que intentan imponernos para proteger privilegios de unos pocos, la ciudadanía exige una agenda que haga posible llegar a final de mes. Es el momento de recuperar la participación social y hacer oír nuestra voz para defender lo que verdaderamente importa”, ha concluido Saldaña.
