Solo un paso separa a un monstruo de Dios
Don Jes煤s Guzm谩n Espinosa ha dedicado su vida al estudio de un poema de lord Byron, El infiel. Experto en literatura rom谩ntica inglesa y heredero de una saga familiar que ha ocupado un lugar privilegiado en una ciudad de provincias durante generaciones, el viejo catedr谩tico se enfrenta ahora a su mayor miedo: el tiempo se le agota. Su jubilaci贸n pondr谩 fin a una carrera que durante a帽os ha bendecido y condenado el destino de alumnos y profesores.
A su alrededor orbitan, entre otros personajes atrapados bajo su influencia, su hijo Chus, un novelista en crisis empe帽ado en no seguir sus pasos y en separarse en lo posible del apellido familiar; Estefan铆a, una estudiante sin recursos cuya inteligencia consigue despertar la admiraci贸n del profesor, y la t铆a Isabel, encargada de criar a Chus tras la muerte de su madre. Mientras la universidad se prepara para una sucesi贸n en la que solo un paso en falso separa la salvaci贸n del fracaso, los v铆nculos entre maestro, disc铆pula y heredero comienzan a tensarse hasta el l铆mite.
Tras debutar en la ficci贸n con Las maravillas, que deslumbr贸 a la cr铆tica nacional e internacional y arranc贸 elogios de escritoras como Annie Ernaux o Hilary Mantel, Elena Medel nos entrega en Todos mis pecados y la mitad de mi dolor una novela que explora la ambici贸n, el poder y la clase social en un mundo en extinci贸n. «Una de las mejores poetas de Espa帽a se ha convertido en una de sus mayores novelistas», El Pa铆s.

Julia Garc铆a Gonz谩lez | Madrid - EFE.- La poeta y narradora Elena Medel acaba de publicar su nueva novela, Todos mis pecados y la mitad de mi dolor, un libro en el que reflexiona sobre la meritocracia, el abuso de poder en el 谩mbito universitario, la ambici贸n, y c贸mo el esfuerzo queda relegado a un segundo plano cuando la clase social se impone.
Una meritocracia que ha vivido un cambio de paradigma desde el a帽o 2004 -a帽o en el que est谩 ambientada la novela- hasta la actualidad, ya que, seg煤n considera la autora, "la gente joven ha crecido con el mensaje devastador de que da igual que te esfuerces porque hay componentes que no dependen de ti y que tienen que ver m谩s con tu clase social", subraya en una entrevista con Efeminista.
Por ello, Medel (C贸rdoba, 1985), ganadora del premio Loewe de Poes铆a a la Creaci贸n Joven por Chatterton (2014), afirma que est谩 viviendo las movilizaciones sociales en Espa帽a "con mucha ilusi贸n", porque "los j贸venes est谩n demostrando que tienen esperanza y voluntad de seguir luchando", a帽ade.
Tras su 茅xito con Las Maravillas (2020) , la autora presenta una novela coral con un protagonista, Don Jes煤s Guzm谩n Espinosa, catedr谩tico a punto de la jubilaci贸n, y con un amplio elenco de personajes que le rodean, con unos marcados roles de g茅nero "porque responden tambi茅n a una educaci贸n muy concreta y a un contexto muy concreto", asegura.
Meritocracia y abuso de poder en el 谩mbito universitario
Pregunta (P).- La novela trata el tema de la meritocracia y el abuso de poder, en este caso ambientada en la universidad, un lugar que deber铆a propiciar el cuestionamiento de estas jerarqu铆as. ¿C贸mo se relacionan los personajes con estos conceptos?
Respuesta (R).- Es una novela sobre el poder y la ambici贸n, sobre la meritocracia y tambi茅n la la idea de talento, el concepto que tenemos del talento propio y tambi茅n la recepci贸n que ofrecemos al talento ajeno.
Desde ah铆 me interesaba pensar sobre c贸mo se va construyendo esa jerarqu铆a, cu谩l es la relaci贸n entre los elementos que la van integrando, de qu茅 manera en la novela, por ejemplo, hay personajes que someten y al mismo tiempo son sometidos, y me apetec铆a llevarlo a un espacio de conocimiento en el que esa organizaci贸n social, con gente arriba y gente abajo, parec铆a que podr铆a difuminarse por una cuesti贸n de responder al est铆mulo del esfuerzo, en un espacio como es la universidad.
Hay muchos personajes que trabajan en un departamento concreto, que es el departamento de filolog铆a inglesa. Tambi茅n hay otros personajes que est谩n fuera y que nos llevan a otros espacios, por ejemplo, la t铆pica sociedad de recreo de una ciudad de provincia, una librer铆a de viejos o un barrio de clase trabajadora, y era ah铆 donde quer铆a lanzar varias preguntas para pensar de qu茅 manera entendemos esa relaci贸n de los personajes con el poder, de qu茅 manera vemos que, por ejemplo, el catedr谩tico, su hijo u otros profesores, van relacion谩ndose con esa capacidad que tienen para tomar una decisi贸n que marque la vida de otra persona.
P.- ¿Por qu茅 decidiste ambientar la novela en los a帽os 2003- 2004?
R.- Quer铆a contar cierta transformaci贸n en la sociedad espa帽ola a comienzos del siglo con las vidas de estos personajes que viven en una ciudad peque帽a del pa铆s, aparentemente no demasiado politizados; incluso un personaje que s铆 que trabaja en pol铆tica, vemos que es alguien que no tiene una ideolog铆a potente.
En el curso 2003-2004 venimos del desastre del Prestige, de las manifestaciones de la guerra de Irak y de las manifestaciones que respondieron a todo esto, hay una voluntad social de cambio, de movimiento. Y durante la novela sucede el atentado del 11M, el cambio de Gobierno, las primeras leyes sociales, que incluso aparecen mencionadas, es decir, hay algo que empieza a cambiar. Hay una sensibilidad nueva, una sensibilidad de transformaci贸n.
Me apetec铆a situarla ah铆 porque hablaban de qui茅nes fuimos, en cierto modo para entender qui茅nes somos ahora. Han cambiado muchas cosas, que han vuelto a cambiar de nuevo y, como la historia nos viene demostrando, los derechos que se consiguen no son fijos, sino que siempre tenemos que estar muy pendientes y muy en alerta para conservarlos.
Adem谩s, me apetec铆a distanciarla un poquito del presente porque la relaci贸n que pod铆amos obtener con el trabajo era distinta a la actual.
La relaci贸n con el trabajo
P.- Durante todo el libro se ve c贸mo el trabajo est谩 muy integrado en la vida privada de los personajes, no hay una separaci贸n.
R.- El trabajo ha fagocitado nuestras vidas y es algo que hemos asumido y hemos entendido que es la din谩mica a la que nos tenemos que someter. Es otro tipo de demostraci贸n de poder, el catedr谩tico est谩 en un momento de su vida en el que tiene que asumir que se va a jubilar, ya no le queda otra otra opci贸n, ha agotado todas las pr贸rrogas y es alguien que no quiere jubilarse porque implica perder todo de la vida que conoce: su despacho, su posici贸n en el departamento, ese poder para dar una beca, para dar una plaza o para negarla.
Sus relaciones personales tambi茅n se establecen en esos espacios laborales. Hemos sustituido esos espacios de intimidad por los espacios de trabajo. Pasamos mucho m谩s tiempo con nuestros compa帽eros, con nuestras compa帽eras de trabajo que con nuestra propia familia o con nuestras amistades.
Esto era una de las cuestiones sobre las que yo quer铆a pensar en la novela, cu谩l es el lugar que el trabajo ocupa en nuestra vida, de qu茅 manera podemos transformarlo o c贸mo hemos terminado agachando en cierto modo la cabeza y entendiendo que las cosas son as铆.
P.- Uno de los focos de la novela es la idea de “si me esfuerzo voy a conseguir algo, una plaza en la universidad”.
R.- S铆, el esfuerzo es un foco de la novela, la relaci贸n que los personajes van teniendo con esa idea del esfuerzo y de la meritocracia en distintos 谩mbitos, o de una clase social alta en decadencia que tiene m谩s de herencia inmaterial y simb贸lica que de herencia f铆sica.
Hay un personaje que es Estefan铆a, que es una alumna de primero de carrera a la que han animado mucho en su instituto y en su entorno, que es un entorno muy humilde de clase trabajadora, a que contin煤e estudiando, porque si lo hace su vida mejorar谩. Cuando llega a la universidad se da cuenta de que est谩 varios pasos por detr谩s de la mayor铆a de sus compa帽eros porque no ha tenido el acceso que han tenido ellos y ellas a cursos de ingl茅s en un verano fuera de Espa帽a o incluso clases particulares. Entonces, ella se choca con esa desigualdad, con ese punto de partida que ya la sit煤a unos metros por detr谩s.
Hay una cuesti贸n cronol贸gica que a m铆 me interesaba mucho tambi茅n en la novela, que es el hecho de que cuando Estefan铆a se licencia ser谩 el a帽o 2008. Para m铆 era muy simb贸lico, porque es el a帽o del comienzo de la crisis que todav铆a no ha finalizado, de esa crisis en la que se dinamit贸 la idea de ascensor social y de meritocracia.
"Los j贸venes tienen esperanza y voluntad de seguir luchando".
P.- ¿Se ha roto esa idea para las nuevas generaciones? ¿Tiene esto que ver con las movilizaciones sociales que est谩n sucediendo en Espa帽a y en muchas partes del mundo?
R.- Estoy viviendo las manifestaciones de estos d铆as en todo el Estado, en las acampadas, con mucha ilusi贸n, porque creo que se ha tratado con enorme injusticia a las generaciones m谩s j贸venes.
Cuando se habla de la gente m谩s joven, pienso en la gente que tiene 20, 20 y tantos, 30 y pocos, me parece que han crecido con un mensaje devastador que es el de "da igual que te esfuerces porque esto es cuesti贸n de esfuerzo, de trabajo, pero tambi茅n hay componentes que no dependen de ti y que tienen que ver, por supuesto, con tu clase social, con el entorno socioecon贸mico, con los contactos que te han podido dar, con el respaldo familiar econ贸mico que puedas tener y tambi茅n con el azar", que para m铆 tambi茅n es una cuesti贸n de dinero y poder.
Entonces, cuando t煤 eres consciente de que, por mucho que te esfuerces, aunque no sea imposible, s铆 que va a ser muy dif铆cil tener unos m铆nimos -no hablamos de grandes lujos, hablamos de cuestiones muy b谩sicas que yo creo que estaban fuera de toda duda y que ahora empiezan a tambalearse, educaci贸n, sanidad, vivienda, pilares esenciales de la sociedad que hemos construido-, cuando t煤 tienes ese mensaje de que no hay futuro, ¿de qu茅 manera te vas a encarar a esa vida, a ese futuro imposible?
Los j贸venes est谩n demostrando que est谩n en el mundo, que tienen esperanza y voluntad de seguir luchando.
P.- El deseo es una parte fundamental de la novela, ¿est谩, en este caso, relacionado con la ambici贸n?
Quer铆a utilizar el deseo en la novela, no de manera f铆sica, sentimental, o er贸tica, sino vinculada a la ambici贸n que tienen todos los personajes de estar en otra parte.
Y esa ambici贸n para m铆, aqu铆 s铆 que tomaba un cuerpo, era casi f铆sica. Esa voluntad de los personajes de estar en otra parte. Estefan铆a, la alumna, no quiere estar en el barrio en el que ha nacido, sino que sabe que su sitio es otro, tiene que ser otro.
El personaje de Chus, el hijo de del escritor, que para m铆 es un espejo de Estefan铆a en muchas cuestiones, un espejo que se va distorsionando, quiere estar en otro lugar, su lugar no es la casa del padre, su lugar no es la casa de su mujer, su lugar est谩 fuera y cuando intenta escapar de esos sitios ocurre una desgracia, ocurre una una cat谩strofe.
Todos los personajes buscan, incluso los que tienen un menor peso en la trama, estar en otro sitio. La t铆a Isabel, por ejemplo, abandona el lugar en el que decidi贸 estar sin saber muy bien si quer铆a estar ah铆 realmente. Jugaba mucho con eso, con esa ambici贸n con cuerpo.
Una novela coral
P.- ¿Y qu茅 peso tienen los roles de g茅nero en personajes como Jes煤s e Isabel Guzm谩n Espinosa?
R.- Yo quer铆a tambi茅n que se entendieran los personajes en su contexto. Un personaje o dos, como el catedr谩tico y su hermana, como Jes煤s e Isabel Guzm谩n Espinosa, que han nacido en una 茅poca determinada, en una clase social determinada, en una ciudad determinada, con una organizaci贸n social muy afianzada, resultar铆a poco cre铆ble que se comportaran de otra manera, porque son fruto de una educaci贸n, de una manera de ser y de estar, de una manera de relacionarse con el mundo, es lo que les han ense帽ado y hay que hacer un esfuerzo y un trabajo muy voluntarioso para modificar eso que no s茅 si tienen disposici贸n de hacer.
Entonces, s铆 que es cierto que las personas responden a esos roles de g茅nero tan marcados, porque responden tambi茅n a una educaci贸n muy concreta y a un contexto muy concreto. Quienes empiezan a romper con ellos son las generaciones m谩s j贸venes, el personaje, por ejemplo, de Estefan铆a, que es una mujer que se permite tener una ambici贸n.
P-. La historia es coral, con much铆simos personajes, un poema, el Infiel de Lord Byron de fondo, con distintos estilos de escritura y un narrador muy especial que poco a poco se descubre qui茅n es. ¿Cu谩l ha sido la mayor dificultad al montar la historia?
R.- Una de las dificultades era que se mantuviera, no s茅 si la intensidad de lectura, pero el inter茅s de quien estaba leyendo la novela. Hay un narrador misterioso que yo intento no desvelar mucho porque me gusta que quien est谩 leyendo lo descubra. Hay un mont贸n de materiales que completan los momentos en los que el narrador no alcanza. Hay correos electr贸nicos, mensajes de texto, SMS con limitaci贸n de caracteres. Hay, por supuesto, tambi茅n literatura.
Me gustaba esa idea de jugar con los posibles lenguajes que est谩n dentro de la novela, y ah铆 ten铆a que hacer un trabajo de ensamblaje, porque tienes que levantar un mundo que no exist铆a hasta que t煤 te lo inventaste y convencer a quien est谩 leyendo de que ese mundo es posible.
Luego tambi茅n hab铆a otra dificultad, que era que cada personaje, incluso aunque se tratara de alguien secundario o secundaria, tuviera una l铆nea propia, parten de una situaci贸n y se van transformando durante la novela. Eso tambi茅n era complicado porque son decenas de personajes.
Y tambi茅n que los ecos no se fueran comiendo la novela, que Lord Byron tuvieran una presencia, que guiara al lector y a los propios personajes, y que el trabajo de documentaci贸n que yo estoy haciendo en distintos aspectos con Byron, con la literatura l铆rica, no se comiera la novela.

