
Por Lucha Internacionalista, secci贸n de la UIT-CI en el Estado Espa帽ol
El desahucio de Maricarmen en Madrid ha sido la gota que ha colmado el vaso. Ha hecho saltar la acampada de la Puerta del Sol en Madrid y se ha extendido por todo el Estado un clamor por la vivienda. Estamos hartas de los discursos reaccionarios de la derecha y del neoliberalismo, y de la vergonzosa respuesta de la izquierda parlamentaria. No aceptamos legitimar la especulaci贸n ni el derecho de los rentistas a extraer beneficio de nuestra fuerza de trabajo. No aceptamos que la vivienda sea una mercanc铆a sujeta a las din谩micas salvajes del mercado inmobiliario. No aceptamos el discurso de la meritocracia ni la criminalizaci贸n de quienes no pueden acceder a un alquiler o una hipoteca en condiciones.
Seg煤n el CGPJ, hace 10 a帽os, el 50% de los desahucios era de alquileres, mientras que en 2025 fueron el 75%. Estos datos est谩n ligados a la p茅rdida del poder adquisitivo de la clase trabajadora respecto al mercado inmobiliario. La realidad es que en 2000 una persona con contrato indefinido y sueldo medio pod铆a acceder a una hipoteca con 31 a帽os y pagarla en 20 a帽os. En 2025, una persona en las mismas condiciones laborales compra una propiedad con 42 a帽os y tarda 25 a帽os en pagarla. El argumento meritocr谩tico cae por s铆 solo. Y cae con mayor fuerza cuando se conoce que en el 2025, el 35% de viviendas se pagaron al contado. ¿Cu谩ntas personas, por muchas horas que trabajen, y por mucho que ahorren, pueden pagar al contado un piso? Estos pisos pagados al contado son adquisiciones de grandes propietarios y fondos de inversi贸n, que ahogan a la clase trabajadora con la complicidad del “gobierno m谩s progresista de la historia”.
El Estado trabaja al servicio del capital, ejerciendo una violencia institucional estructural sobre la clase trabajadora, y el Gobierno «m谩s progresista de la historia» es c贸mplice de ello. Reprime mediante los cuerpos policiales a quienes defienden el derecho a la vivienda, como en el desahucio de Maricarmen en Madrid. Avala un poder judicial que ejecuta desahucios incluso con protocolos antisuicidio activados, que acaban teniendo consecuencias fatales como el suicidio de Olga o el de Javier, vecinas de L’Hospitalet. Y mantiene un poder legislativo que lleva siete a帽os protegiendo la acumulaci贸n de riqueza de una minor铆a a costa nuestra.
El Gobierno de Pedro S谩nchez, ni con Sumar ni con Podemos, no ha puesto freno a la precarizaci贸n de la clase trabajadora. La ayuda del bono de alquiler joven o la bonificaci贸n del IRPF a los rentistas son una transferencia descarada de dinero p煤blico a manos privadas. La abstenci贸n del PSOE hace dos semanas en la ley para prohibir la compra de pisos por parte de fondos buitre contin煤a permitiendo la acumulaci贸n de viviendas en manos especuladoras. Asimismo, haber dejado fuera de la Ley de Vivienda de 2019 (LAU 2019) los alquileres de temporada o por habitaciones permite que esas mismas manos rentabilicen salvajemente hasta el 煤ltimo metro cuadrado.
Otro ejemplo claro es el traspaso de las 40.000 viviendas de la SAREB a Casa 47, la nueva empresa p煤blica estatal que ha sustituido a SEPES. Un modelo que pretende ofrecer vivienda asequible pero que excluye a personas con rentas inferiores a dos veces el IPREM, distribuye los pisos mediante sorteo y externaliza su gesti贸n a servicers y fondos de inversi贸n. Adem谩s, durante este traspaso contin煤an los desahucios y el acoso inmobiliario, en lugar de regularizar la situaci贸n de las familias que ya viven all铆, tal como exige el movimiento por la vivienda.
Ahora el Ejecutivo comunica con orgullo la aprobaci贸n del decreto Maricarmen, pero la realidad es que es 煤nicamente fruto de la presi贸n popular. Un decreto que ha dividido en dos, separando del resto de medidas los contratos de alquiler indefinidos, para garantizar que el PNV y Junts lo tumben, una maniobra que ya utiliz贸 el PSOE de Felipe Gonz谩lez en 1985 con el Decreto Boyer. El decreto recoge la mayor铆a de las demandas con diversas medidas. En materia asistencial, frena los desahucios a personas vulnerables hasta 2030, aunque esta medida ya estaba incluida en la moratoria tumbada a principios de este 2026. Adem谩s, pasa a regular bajo la LAU de 2019 el alquiler por habitaciones y el temporal, tapando un agujero legislativo que nunca deber铆a haber existido. Para atacar la especulaci贸n, proh铆be hasta 2028 que los fondos de inversi贸n compren pisos por un precio inferior al 70 % de su precio de mercado; esta medida va en la direcci贸n correcta, pero se queda muy corta: nosotras pedimos la prohibici贸n total de la venta de pisos a cualquier precio por parte de fondos de inversi贸n. Asimismo, impide a los grandes tenedores subir el precio si la renta ya est谩 por encima del tope de referencia, aunque los topes se hayan estabilizado en valores vergonzosos a precio de mercado. En esta l铆nea, ofrece bonificaciones de hasta el 100 % del IRPF a los rentistas para que no suban o reduzcan un 5 % los precios de los alquileres. ¿No es esto una indemnizaci贸n? ¿No es esto legitimar la extracci贸n de beneficios a costa del derecho a la vivienda?
Desde Lucha Internacionalista nos posicionamos frontalmente contra estas medidas neoliberales y temporales. Es una verg眉enza tener que sufragar con recursos p煤blicos a un grupo de par谩sitos del sistema y continuar permitiendo que la vivienda sea una mercanc铆a m谩s sujeta a las din谩micas capitalistas. El PSOE legisla para gestionar las migajas que quedan del parque de vivienda acumulado en manos privadas. Intenta imponer una falsa paz social, dando paliativos a la clase trabajadora y contentando al gran capital inmobiliario. Pero la realidad es que es una situaci贸n insostenible: la vivienda nunca ser谩 un derecho garantizado mientras exista el rentismo y se permita que sea un bien de mercado.
El Gobierno sabe esto, pero no aborda el problema, y no les convenceremos con buenas palabras ni acuerdos parlamentarios. Debemos obligarles a trav茅s de la movilizaci贸n popular y con una de las herramientas m谩s potentes de la clase trabajadora: la huelga general. La plataforma «Ens costa la vida» ya realiz贸 una encuesta en todo el territorio catal谩n y encontr贸 una mayor铆a de la clase trabajadora dispuesta a ir a la huelga por la vivienda. Y si la huelga general no es una realidad hoy en d铆a, es por la connivencia de sindicatos como CCOO o UGT, que llevan a帽os diciendo «todav铆a no». Para avanzar en la preparaci贸n de la huelga general es urgente organizarse en los barrios y en los centros de trabajo y de estudio; necesitamos la confluencia de movimientos sociales, sindicalismo de base y sindicatos de inquilinas, que exijan a la burocracia sindical de CCOO y UGT romper la paz social con los especuladores y fondos de inversi贸n, y que se sumen al clamor popular contra los desahucios y por un parque de vivienda p煤blica.
Desde Lucha Internacionalista nos posicionamos junto al movimiento por la vivienda, exigiendo la paralizaci贸n inmediata de los desahucios, el cierre de los pisos tur铆sticos, la intervenci贸n de los precios del alquiler para que no superen el 20 % de los salarios, la expropiaci贸n sin indemnizaci贸n econ贸mica de grandes propietarios, fondos buitre y bancos, y un parque de vivienda p煤blica de alquiler social bajo gesti贸n 100 % p煤blica.
La lucha por el derecho universal a la vivienda forma parte de la lucha contra el sistema capitalista, y comienza uniendo a todos los sectores laborales y avanzando hacia la huelga general.
