
Atlas.- La acampada en Sol extiende sus tent谩culos y es cada vez m谩s grande. A solo un d铆a para despejar la duda de si el Congreso da luz verde o no a los dos decretos de vivienda, los activistas no se mueven. Debajo de las lonas han levantado una aut茅ntica miniciudad: con calles y avenidas,zonas donde preparan y reparten comida, peluquer铆a y 谩reas de debate. El alcalde madrile帽o Jos茅 Luis Mart铆nez-Almeida les acusa de ser un peligro de orden p煤blico y ellos se defienden y se quedan.
