COMENTARIO A TIEMPO
Por Teodoro Renter铆a Arr贸yave
La terrible y dram谩tica realidad en la que sobreviven los periodistas en Oaxaca, estado hist贸rico, culto y con tradiciones ind铆genas invaluables, ubicado al sur de M茅xico, es denunciada en un dram谩tico video por el colega, Horacio Corro Espinosa quien adem谩s, es un reconocido escultor, pintor y dibujante, autor de las esculturas en libros con respeto absoluto a las l铆neas de la escritura.
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| El periodista escultor Horacio Corro Espinosa |
A continuaci贸n, para los efectos de esta entrega, hemos decidido, con el permiso del maestro, presentarlo en versi贸n escrita y grabada, y desde luego env铆ar el video para los interesados que quieran abrirlo. Va:
“El 22 de julio de este a帽o, hace tres meses, Francisco Alejandro Leyva Aguilar com铆a en un puesto de La Esmeralda, en San Pablo Etla, Oaxaca. Ten铆a sesenta a帽os. Llevaba casi treinta ejerciendo el periodismo.
Horas antes hab铆a publicado su columna “El Zumbido del Moscard贸n”, donde criticaba al gobernador Salom贸n Jara Cruz y a su c铆rculo. Unos hombres en motocicleta llegaron hasta donde 茅l estaba y le dispararon. Muri贸 ah铆.
Un a帽o antes hab铆a denunciado amenazas de muerte ante la Defensor铆a de los Derechos Humanos de Oaxaca. Las vincul贸 a -Trapitos al Sol-, una secci贸n de las conferencias del gobernador donde se se帽alaba a periodistas inc贸modos. Leyva Aguilar gan贸 el Premio Nacional de Periodismo “Ricardo Flores Mag贸n” en 2024. Nada de eso lo protegi贸.
Lo que le pas贸 no es un caso aislado. Es un eslab贸n m谩s de una cadena que en Oaxaca lleva 13 a帽os sin romperse.
En 2013, Alberto L贸pez Bello, reportero de la fuente policiaca de “El Imparcial”, apareci贸 golpeado y baleado en Trinidad de Viguera, junto a la ciudad de Oaxaca. Ten铆a veintiocho a帽os. Dos meses antes la polic铆a lo detuvo por fotografiar una narcomanta.
En 2015, Filadelfo S谩nchez Sarmiento, conductor del noticiero de Radio La Favorita, fue acribillado afuera de la emisora, en Miahuatl谩n de Porfirio D铆az. En 2019, Tel茅sforo Santiago Enr铆quez, director de “Est茅reo Cafetal”, fue asesinado a tiros en Santiago Lachiguiri. Cubr铆a conflictos por tierras y proyectos extractivos.
En 2021, Gustavo S谩nchez Cabrera, fundador del portal “Noticias de la Cuenca”, fue emboscado cerca de Tepelmeme, en la Mixteca. En 2022, Heber L贸pez V谩zquez, director del portal “NoticiasWeb”, fue asesinado en Salina Cruz.
En 2024, Samuel L贸pez, locutor de “BBM Noticias” y de “Brava Radio”, en Tehuantepec, fue asesinado. Las autoridades no determinaron un v铆nculo con su trabajo period铆stico. Que no lo hayan determinado no significa que no exista”.
Y ahora, otro nombre: Hamurabi Sinclair Huesca Manzano, director de “Pinotepa Comunica”, fue asesinado el 9 de octubre en Santiago Pinotepa Nacional. Seg煤n la versi贸n oficial, lo alcanzaron los disparos de un ataque dirigido contra otra persona. Era periodista y taxista. Los dos son trabajos dignos. Ninguno deber铆a servir para minimizar su muerte ni para descartar una posible relaci贸n con su labor informativa. Su asesinato exige una indagatoria que no descarte el periodismo como l铆nea y que identifique a los responsables.
Ocho casos en trece a帽os en cinco regiones de Oaxaca: Sierra Sur, Istmo, Mixteca, Valles Centrales y Costa. Y un dato que los une m谩s que la geograf铆a: la impunidad.
La Fiscal铆a General de la Rep煤blica atrajo el caso de Leyva Aguilar. Pero si la historia sirve de indicador, el expediente seguir谩 el mismo camino que los anteriores: la carpeta se abre, las l铆neas se multiplican en el papel y el silencio lo devora todo. Mientras no haya resultados, la pregunta sigue en pie: ¿de qu茅 sirve atraer una investigaci贸n si la justicia nunca llega?
En 2022, yo recib铆 amenazas que me obligaron a dejar de escribir sobre corrupci贸n en Oaxaca. Conozco el peso de ese silencio. Y conozco la lecci贸n que ense帽a cada expediente sin resolver: en Oaxaca, matar a un periodista no tiene consecuencia alguna. Matar al mensajero se ha convertido en pol铆tica editorial.
(Gracias a mis compa帽eros periodistas: Froyl谩n M茅ndez Ferrer, y Said Hern谩ndez, por sus archivos).
Denuncia cruda por dolorosa, periodistas asesinados en Oaxaca, como sucede en todo el pa铆s desde 1983 a la fecha, que suman de acuerdo con nuestro Monitoreo Permanente de los Asesinatos y Desapariciones Forzadas de Periodistas, 412 asesinatos, de los cuales han sido v铆ctimas: 350 periodistas; 9 locutores; 16 trabajadores de prensa; 19 familiares y 13 amigos de comunicadores; 2 civiles, y 3 escoltas. Y son 28 desapariciones forzadas sin aclarar. Cr铆menes todos que yacen en la vergonzosa impunidad. Pueden matar al mensajero pero nunca al periodismo.

