
Magdalena Tsanis. EFE. Madrid - Dos meses despu茅s de morir su hijo, la poeta colombiana Piedad Bonnett agarr贸 un lapicero y se puso a dibujar los objetos de su habitaci贸n; ese ejercicio de duelo es el origen de La voz de las cosas (Lumen), un libro de poemas e ilustraciones que ahora presenta en Espa帽a.
"Estamos en una 茅poca de tremenda decadencia y banalidad, con la derecha reaccionaria por todos lados, y se ha encontrado un enemigo perfecto que es el inmigrante", ha dicho en una entrevista con EFE la escritora y ganadora en 2024 del Premio Reina Sof铆a de Poes铆a Iberoamericana -el m谩s prestigioso en su 谩mbito-.
Bonnett (Amalfi, Colombia, 1951) ha lamentado que "la banalidad est谩 haciendo estragos, personificada en el se帽or Trump" y cree que en Colombia est谩 pasando lo mismo: "Venimos de una izquierda anacr贸nica y completamente irracional, rom谩ntica y tonta y caemos en las manos de una derecha igual a la de Bukele o Milei".
Frente a la radicalizaci贸n de la pol铆tica, la escritora ha reivindicado la literatura como el terreno de la ambig眉edad, la duda y la pregunta: "Madame Bovary no es buena ni mala, es un personaje que te hace dudar", ha dicho.
La habitaci贸n del duelo
Licenciada en Filosof铆a y Letras y Premio Nacional de Poes铆a en Colombia en 1994, Bonnett ha publicado nueve libros de poemas, seis novelas y otras tantas obras de teatro, pero una de sus obras m谩s aclamadas ha sido Lo que no tiene nombre (2013), un relato testimonial sobre el duelo y la salud mental, a ra铆z del suicidio de su hijo Daniel en 2011.
Tambi茅n a 茅l le dedic贸 el poemario Los habitados (Visor, 2017) y pensaba que con eso hab铆a "cerrado ese ciclo", hasta que un d铆a su editora se fij贸 en unos "dibujitos" que ten铆a en su casa y le pregunt贸 por ellos.
M谩ster en Teor铆a del Arte y la Arquitectura, Bonnett cuenta que dibuj贸 desde peque帽a y hasta la adolescencia y que pens贸 en estudiar Bellas Artes. Cuando muri贸 su hijo, entre sus cosas, encontr贸 un cuaderno de dibujo que ella le hab铆a regalado, con unos bocetos en la primera p谩gina. "Cuando vi ese cuaderno, dije, voy a dibujar".
Lo primero fue la ventana, despu茅s una silla, una chaqueta de pana, unas botas, un pantal贸n, una m谩scara. "Era una manera de comunicarme con 茅l", dice. Lo que empez贸 siendo un ejercicio absolutamente 铆ntimo y "naif", acab贸 inspir谩ndole algunos poemas a ra铆z de la propuesta de su editora de publicarlos.
La po茅tica de lo cotidiano
Son poemas que trascienden lo cotidiano para conectar con temas universales como la memoria, el dolor, la p茅rdida o el paso del tiempo, pero tambi茅n la ternura y la resistencia. La conexi贸n de lo cotidiano y lo profundo es una caracter铆stica de la poes铆a de Bonnett desde sus inicios.
"Tuve una revelaci贸n muy joven cuando estaba en la universidad leyendo a Rosario Castellanos, a Silvia Plath, a Amanda Berenguer, mujeres de otra 茅poca, atrapadas en un mundo de discriminaci贸n y reducidas al hogar, que supieron romper con eso hablando de la cotidianidad en forma po茅tica", afirma.
Casi todo, dice Bonnett, puede ser objeto de la mirada po茅tica. Si hay algo que se resiste m谩s, reflexiona, es lo banal, pero incluso ah铆 se pueden encontrar motivos. De hecho, est谩 escribiendo un nuevo poemario llamado ir贸nicamente El arte de viajar, donde le inspiran desde una pareja an贸nima desayunando en un hotel hasta la "estupidez" de las multitudes agolpadas frente a la Fontana de Trevi en Roma.
"Tengo una relaci贸n muy problem谩tica con el viaje, mi ADN es sedentario pero no viajar parece una estupidez", se帽ala y apunta a que es un malestar que tiene que ver con la manera en que se viaja ahora: "Todo se vuelve consumo. Todo lo vuelven consumo".
La cancelaci贸n, una nueva forma de censura
Tras su paso por Madrid, la escritora tiene previsto viajar a Murcia, donde recibir谩 el pr贸ximo viernes el Premio Internacional de Las Letras EXLIBRIS 2026, un galard贸n que el a帽o pasado recay贸 en Mircea Cartarescu y que tambi茅n han recibido autores como Javier Cercas, Enrique Vila-Matas o Amin Maalouf.
Los premios, dice, suelen ser una alegr铆a, pero tambi茅n pueden ser un engorro o ponerte en un aprieto. "Si ahora me diera Putin un premio, pues yo dir铆a que no, gracias. O el estado de Israel. Dir铆a que no, no porque tenga nada contra los jud铆os, tengo un yerno jud铆o, sino porque ese gobierno ha hecho cosas aterradoras".
Ariana Harcwiz, un caso complicado
No obstante dice estar en contra de la cultura de la cancelaci贸n. "El fen贸meno dio la vuelta y se convirti贸 en una forma de censura desde una superioridad moral que le hace mucho da帽o a la cultura", subraya.
Menciona "injusticias aterradoras" como que no dejen presentarse a una orquesta rusa en Alemania porque la guerra de Ucrania. "¿Por qu茅 lo van a pagar los m煤sicos?", plantea.
Preguntada por el caso de la cancelaci贸n de la escritora argentina Ariana Harcwiz en el Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur-Alh de Granada, cree que es un caso "complicado" por la postura "puramente sionista" de la autora.
