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¿El fin de las Humanidades?

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- “La santificación de la tecnología y el utilitarismo han sumido en el descrédito al saber relacionado con las letras y la filosofía”. Y con las artes… Poco a poco, se busca y se halla información en inglés, se ingenian modalidades comerciales que puedan mejorar el negocio, se manejan colosales arsenales de datos, se consideran las ventajas de seguir “nuevas profesiones”…

¿El fin de las humanidades?

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- Y, “Nadie quiere a los filósofos”, son temas que abordan una serie de excelentes colaboradores de “El País” en su suplemento “Ideas” del 24 de abril de 2016.

“La santificación de la tecnología y el utilitarismo han sumido en el descrédito al saber relacionado con las letras y la filosofía”. Y con las artes… Poco a poco, se busca y se halla información en inglés, se ingenian modalidades comerciales que puedan mejorar el negocio, se manejan colosales arsenales de datos, se consideran las ventajas de seguir “nuevas profesiones”…

Y, sin embargo, el progreso no se consigue con especialistas “digitalmente dirigidos” sino por los que reflexionan, imaginan, inventan. Tomemos todos nota de lo que me dijo el Prof. Hans Krebs en Oxford en 1966 que no me canso de repetir: “Los nuevos conocimientos, los avances científicos, se consiguen viendo lo que otros también pueden ver… y pensando lo que nadie ha pensado”.

Es fundamental, lo sé bien como bioquímico, conocer la realidad en profundidad. Si la conocemos sesgadamente o superficialmente, podremos modificarla sólo de forma epidérmica. Reconocer el pasado, actuar en el presente sin adherencias en las alas y pensar juntos el futuro.

El colosal poder mediático no deja tiempo para pensar, para ser uno mismo, para actuar en virtud de las propias reflexiones. No podemos dejarnos secuestrar por las mismas tecnologías que nos permiten ser ciudadanos del mundo y expresarnos, por primera vez en la historia, sin cortapisas. Cuando podíamos dejar de ser invisibles, anónimos, atemorizados… y ser plenamente “humanos” no podemos permitir que nos “des-humanicen”.

Educación para ser y no para tener. Educación para llevar cada uno el timón de su propia vida. Ya lo advirtió José Luis Sampedro dirigiéndose a los jóvenes: “Tendréis que cambiar de rumbo y de nave”. Muchas de las “naves” actuales están dirigidas desde lejanas instancias de poder… y van convirtiendo a muchos en “acólitos automatizados”, que siguen fielmente las pautas que reciben.

Lo quieran o no los “mercados”, lograremos que, gracias a la filosofía y las enseñanzas artísticas, los seres humanos educados sean, como establece la UNESCO, “libres y responsables”, capaces de ejercer las facultades distintivas de la especie humana: pensar, imaginar, anticiparse, innovar, “crear”. Y, como en el “Ulises” de Lord Tennyson podemos decir, dirigiéndonos a todos, sin excepción: “Venid, amigos, que no es demasiado tarde para construir un mundo nuevo”.

El por-venir está por-hacer, y no serán los “tele-dirigidos” los que lo logren sino los “libres y responsables”.

Lamentable falta de preparación ante las catástrofes naturales

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- Tenemos centenares de aviones preparados para guerras que, por fortuna, no tienen lugar… pero sobre los que los interesados agoreros representantes del inmenso y siniestro complejo bélico-industrial no dejan de alertar. Bombarderos, misiles y escudos antimisiles, acorazados, submarinos… colosales arsenales para potenciales enemigos, pero ausencia total de preparación para el previsible y recurrente temporal airado, para los seísmos, para los tsunamis…

“Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina”

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- “Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina” (Miguel Hernández en “Viento de Pueblo”, “El niño yuntero”)

Intolerable acoso de los mercados a la democracia

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- Igual que sucedió en procesos electorales anteriores –por ejemplo en Brasil o en Argentina- está ahora produciéndose en nuestro país una tumultuosa reacción de los “mercados” para que no se altere la “estabilidad económica” de España.

O te sometes a las directrices neoliberales –Obama no lo ha hecho- o más aguda será una situación que favorecerá la huida de los capitales.

Veamos algunos títulos de los últimos días: “Las dudas sobre la economía lastran a la banca y golpean duro a las bolsas”; “La UE alerta a España del riesgo inminente sobre su economía”; “Bruselas avisa del riesgo de la alta deuda pública en España”; “Prima de riesgo económica”…

Parece ser que nos hemos habituado a la mayoría absoluta de tal forma que, después de cinco años de “leyes rodillo”, ya nadie sabe en realidad lo que es una democracia genuina.

Por fortuna, la “mayoría absoluta” ya ha pasado y no debería nunca más volver, porque la palabra “absoluta” es, precisamente, la antítesis de democracia.

La democracia es el difícil arte de representar fidedignamente la voluntad popular. Y consiste en procurar –por encima de partidos y nombramientos- cumplir los objetivos que pueden beneficiar al pueblo. Pues por eso votaron. No se atrevieron a hacer frente a las intimidaciones de sistemas en declive que han sustituido el multilateralismo democrático por grupos plutocráticos y los valores éticos por los bursátiles.

Reúnanse, presenten sus proyectos concretos, lleguen a conclusiones propicias para una acción relevante e inmediata porque, en caso contrario, “cuando las horas cruciales pasan es inútil después correr para alcanzarlas”. Desoigan a los unos y a los otros porque, como ha advertido Amin Maalouf, “situaciones sin precedentes requieren soluciones sin precedentes”.

Más filosofía y más arte

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- La educación, no me canso de repetirlo, consiste en alcanzar el pleno ejercicio de las facultades distintivas de la especie humana -pensar, imaginar, anticiparse, inventar, crear!- de tal modo que los seres humanos sean, como magistralmente establece la Constitución de la UNESCO, “libres y responsables”. Libres para, las alas sin adherencias ni lastre, volar alto en el espacio infinito del espíritu. Libres, actuando siempre en virtud de las propias reflexiones y nunca al dictado de nadie. Y responsables, teniendo en cuenta, junto a los derechos, los deberes en relación a los “otros”, próximos o distantes, coetáneos o pertenecientes a las generaciones venideras…

Educación es mucho más que capacitación, que formación en actividades y destrezas profesionales, es más que conocimiento e información (sobre todo, mucho más que información por noticieros, ya que la noticia es, por su propia naturaleza, lo insólito, lo no habitual, lo extraordinario).

Pues bien: para esta educación “troncal”, son esenciales la filosofía y las artes, y no lo es la simple transferencia de técnicas y métodos que deben ser siempre “además de” y no “en lugar de “.

Pensar y crear. “Dirigir la propia vida”, decía D. Francisco Giner de los Ríos hace más de un siglo. Con estos “educados”, el mundo entrará en una nueva era. Habrán aprendido a ser y a rebelarse. Con los “competitivos y gregarizados”, seguiríamos fomentando las asimetrías actuales, las filias y las fobias, y las emociones multitudinarias, la obcecación y el fanatismo. Han aprendido a tener y a ser sumisos.

Para la transición de súbditos a ciudadanos plenos, más filosofía y más artes.

Memoria para saber lo que aconteció. Memoria para inventar el porvenir

Por Federico Mayor Zaragoza.- Memoria para saber actuar hoy para el por-venir que está por-hacer. Ésta es nuestra responsabilidad y nuestra esperanza: cada ser humano único capaz de crear.

Memoria de las atrocidades cometidas en el pasado... y de las presentes, que tiñen de sangre y desamparo insolidario el Mediterráneo.

Memoria permanente de que todos los seres humanos valen lo mismo.

Memoria permanente de que no hay ciudadanos del mundo de clase preferente: ¡todos iguales en dignidad!

Memoria de las generaciones venideras.

Memoria de la Tierra entera.

Memoria, todos los amaneceres, de los excluidos, de los que emigran, de los que mueren en el desamparo.

Memoria de la inmensa obra creadora de la humanidad, pero, sobre todo, memoria de cada ser humano, uno a uno, porque es el mayor e indeclinable patrimonio universal que tenemos que proteger.

Memoria, cada instante, del "otro", de los "otros", de nos-otros!, memoria suprema del amor al prójimo, próximo o distante, porque es con frecuencia el supremo olvido, el supremo error.

Memoria de la misión esencial de los intelectuales, científicos, docentes, artistas... de liderar la movilización popular, el clamor, la voz debida, la voz de vida... a tantos que han tenido que permanecer silenciados, silenciosos, atemorizados, sumisos...

Porque con esta memoria, con estas memorias, se iluminarán los caminos del mañana y se abrirán para la nueva era que, desde esta "nueva mirada", se vislumbra.

Al atardecer, seréis juzgados en el amor. Y en la memoria.

"La verdadera generosidad, dijo Albert Camus, consiste en darlo todo en el presente".

El tiempo de la sumisión ha terminado

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- Hace años, la Academia de Ciencias de Estados Unidos advertía de que no sólo las emisiones de anhídrido carbónico eran excesivas sino que su recaptura disminuía progresivamente por el deterioro del fitoplancton oceánico. La empresa Exxon Mobile creó entonces una fundación que, con pseudocientíficos a sueldo, proclamaba lo contrario, como convenía a sus beneficios. Al final, al cabo de varios años, se descubrió la mentira y fue publicada con toda extensión en la revista Newsweek (The Truth about Denial). No pasó nada.

El gran consorcio internacional comete un delito de esta magnitud que puede afectar a la habitabilidad de la Tierra… y no se elevan las protestas de millones y millones de ciudadanos de todo el mundo que piensan en el legado que tienen la obligación de dejar a sus hijos para que puedan vivir una vida digna en la Tierra.

Ahora, en un momento en que ya podemos expresarnos libremente, y alzar la voz y el grito, ante la acción consciente –lo que es increíble– de una gran empresa alemana, la Volkswagen, que contamina en lugar de procurar reducir los efectos de la combustión, poniendo un software trucado en los motores de los automóviles que produce… silencio.

La Unión Europea, en lugar de castigar como se merece esta vileza, cierra filas con Alemania sin que se alce la voz indignada de los ciudadanos europeos.

Ante los horrendos desmanes del llamado “Estado Islámico”, y la descoordinada acción frente al fanatismo extremo, debido a la ausencia de un multilateralismo democrático y eficaz, que el neoliberalismo sustituyó por grupos plutocráticos (G-7, G-8, G-20) totalmente ineficientes… silencio.

Ante el horrendo sufrimiento de los emigrantes y refugiados… silencio.

Ante las políticas neoliberales que incrementan las brechas sociales… silencio.

Ante la injerencia de instituciones económicas en los dominios educativos y conceptuales… silencio.

Ante la subordinación de la justicia social a los mercados… silencio.

“No debemos mantenernos ajenos a los grandes problemas de nuestro tiempo”, decía el pasado 30 de septiembre la decana de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid, Profesora Yolanda Valdeolivas, en la lección inaugural de curso, en memoria y homenaje al profesor Francisco Tomás y Valiente, asesinado por ETA pronto hará 20 años. “La universidad debe reflejar fielmente a la sociedad. No debemos conformarnos con esperar acontecimientos, porque forma parte esencial de nuestra responsabilidad inspirarlos, originarlos o evitarlos. El proceder universitario debe ser libre, crítico y creativo”.

Sí: no podemos seguir callados. No podemos seguir siendo impasibles espectadores de lo que acontece, porque nos convertiríamos en cómplices. Las comunidades científica, académica, docente, artística, intelectual y creativa, en suma, debe situarse en la vanguardia de la movilización popular. Es preciso que actúe ahora, con gran apremio, para asegurar que no se alcanzan puntos de no retorno en la habitabilidad de la Tierra y en las condiciones de vida de los ciudadanos.

Ni un día más sometidos a los mercaderes, ni un día más aceptando la gobernanza de grupos plutocráticos, ni un día más indiferentes ante el genocidio cotidiano de miles de personas, la mayoría de ellas niños y niñas, al tiempo que se invierten más de 3.000 millones de dólares en armas y gastos militares. Ni un día más aceptando mantener en Europa una unión estrictamente monetaria, sin la ordenación política, económica y fiscal que es imprescindible.

Ahora, los seres humanos ya pueden expresarse libremente, ya saben lo que sucede, ya la mujer, piedra angular de la nueva era que se avecina, ocupa un papel importante, no mimético, en la toma de decisiones. Pero los clamores populares requieren catalizadores, promotores, que encaucen, promuevan y den seguimiento a la voz de la gente. Entonces habrá “democracia auténtica”, entonces habrá una clara distinción entre lo urgente, lo importante y lo secundario.

El tiempo de la sumisión y de la indiferencia ha terminado. Delito de silencio.

Federico Mayor Zaragoza
Catedrático de Farmacia, ex director de la UNESCO

Propuestas a todos los partidos políticos

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.-  En el mes de marzo del año 2014 hice una serie de propuestas a escala mundial, regional y nacional.

Con algunas modificaciones, vuelvo a reiterar hoy estas propuestas, ya que considero que, especialmente cuando se trata de procesos potencialmente irreversibles –como los del medio ambiente los desgarros sociales que producen grandes flujos de emigración- es inaplazable la adopción de medidas.

A escala mundial: 

Reducir rápidamente el riesgo de puntos de no retorno en procesos potencialmente irreversibles, especialmente sociales y medioambientales. Es responsabilidad esencial intergeneracional la convocatoria de una sesión extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas con el fin, ante la emergencia planetaria a que hacemos frente, de adoptar las medidas oportunas, al mismo tiempo que se decide la “hoja de ruta” para la reforma en profundidad del Sistema de las Naciones Unidas. (http://fund-culturadepaz.org/doc/DeclaracionConjunta.pdf).
Reforma de las Naciones Unidas: una Asamblea General con un 50% de representantes de Estados, otro 50% de instituciones de la sociedad civil, así como tres Consejos Ejecutivos -de Seguridad, para conflictos y catástrofes; Socioeconómico; y Medioambiental, para cuestiones de salud y medioambiente- sin veto pero con voto ponderado, con la participación y representación que le proporcionen la autoridad moral y funcional que en estos momentos es imprescindible.
Disolución de los grupos plutocráticos y restablecimiento (establecimiento) de un eficaz sistema multilateral. La sustitución del multilateralismo democrático por grupos plutocráticos de 6, 7, 8… países (G6, G7, G8… G20) ha sido, como era previsible, un auténtico desastre, determinando a una crisis sistémica sin precedentes. “Nosotros, los pueblos….” debemos, ahora que podemos, reclamar, con un gran clamor mundial, su desaparición y el restablecimiento del multilateralismo.
Poner término a los últimos coletazos de la crisis sistémica impulsada por los Republicanos de los Estados Unidos, que sustituyeron los principios democráticos (justicia, igualdad, libertad, solidaridad) por las leyes del mercado, y el multilateralismo por grupos plutocráticos, cuyo estruendoso fracaso en la pretensión de suplir a las Naciones Unidas está a la vista. La ayuda urgente al desarrollo humano y sostenible es una prioridad, con el fin de encauzar de momento y prevenir después los grandes flujos de emigrantes que aspiran a hallar en otros países más prósperos una situación mejor que la de los países de origen, en donde se mueren de hambre. No me canso de repetir que cada día mueren de hambre más de 20 mil personas, la mayoría de ellas niñas y niños de 1 a 5 años, al tiempo que se invierten 3.000 millones de dólares en gastos militares y armamento. “Desarme para el desarrollo” es una de las principales soluciones a la que se oponen los grandes productores de armamento y las ambiciones hegemónicas de algunos países o partidos. Constituiría una solución razonable, ya que no disminuiría la seguridad y se facilitaría una vida digna a todos en sus propios países.
Desarme nuclear: es urgentísimo y debería favorecerse una gran movilización popular en el ciberespacio que termine con esta terrible "espada de Damocles".
Terminación de los tráficos mafiosos a escala supra-nacional: tráficos de armas, drogas, personas... Regulación del tráfico y consumo de drogas, cuyo altísimo precio carece de efectos disuasorios, considerándose en adelante, al igual que pasa con el alcohol y el tabaco, un problema sanitario y no de seguridad.
Remodelación de los sistemas económicos, con establecimiento de los mecanismos de regulación global que proceda, la inmediata desaparición de los paraísos fiscales, sin excepción, y la transición desde una economía de especulación, deslocalización productiva y guerra a una economía de desarrollo global sostenible y humano que permita poner fin a la explotación, a los desgarros sociales, a la pobreza extrema, a la muerte por inanición… que hoy ensombrecen la dignidad de la especie humana en su conjunto.
Promover el adecuado y ágil funcionamiento de las “asociaciones regionales”, como la Unión Europea, la CELAC, la OUA… para facilitar de este modo la gobernación mundial. 

A escala europea: 

Reforma de los tratados de la UE, fortaleciendo la unión económica y política que no precedieron a la Unión monetaria.
Si en las elecciones al Parlamento europeo no votan más del 60% de la población electoral de cada país, no deberían ser designados parlamentarios...
Federación política, económica y fiscal.
Autonomía en materia de seguridad, sustituyendo la OTAN, cuya vigencia después de la desaparición del Pacto de Varsovia no está justificada y cuesta a Europa cantidades totalmente desmesuradas, y dejar de adquirir material bélico innecesario y propio, además, de guerras pretéritas.
Equilibrada relocalización industrial.
Incentivos para la I+D+i
Aplazamiento razonable de los plazos de reducción del déficit y regulación de los flujos financieros.
Reposición de los principios democráticos para orientar las actitudes de la Unión, favoreciendo el pluralismo cultural, étnico, ideológico y religioso como base de la convivencia armónica, situando a la justicia social en el centro mismo de la política comunitaria, salvaguardando siempre los medios necesarios para la educación, el conocimiento y la salud, y, a través de los incentivos necesarios, el trabajo para todos, conscientes de la nueva naturaleza del mismo, como consecuencia de la deslocalización, automatización, robotización y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. (Ver proyecto: "Declaración Universal de la Democracia"-https://declaraciondemocracia.wordpress.com/declaracion-democracia-2/, que cuenta ya con el apoyo de personas de gran prestigio). 

A escala española: 

Reforma de la Ley Electoral, impostergable para no seguir manteniendo la situación actual, que conlleve un sentimiento de precariedad representativa de la voluntad de todos los españoles.
Reforma de la Constitución (en especial el título 8º), estableciendo un Sistema Federal y permitiendo una gran autonomía. La Constitución no sólo deberá ponerse al día serenamente sino que debe aparecer como solución y no como problema, como la Carta Magna de un Estado donde quepan todos los españoles con una gran capacidad de autogobierno y unos principios comunes bien establecidos y generalmente aceptados.
Independencia de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, estableciendo los mecanismos correctores necesarios que permitan, en caso de mayoría parlamentaria, asegurar el papel de las minorías y de la sociedad civil, con un impecable comportamiento democrático.
Fomento y defensa de la educación, la sanidad y la I+D+i como cuestiones supra-partidos políticos a los cuales se están aplicando unos recortes de consecuencias inaceptables y contrarias a una calidad de vida propia de la igual dignidad humana.
Relocalización ponderada de la producción exterior.
Poner en práctica un gran proyecto de turismo y residencia hacia y en España, sacando partido a la longevidad y a las inigualables características humanas, culturales, climatológicas, naturales, gastronómicas… de la Península y de sus dos archipiélagos.
Fomento de energías renovables.
Medidas rápidas y severas que penalicen la insolidaridad tributaria y la evasión fiscal.
Iniciativas para el trabajo autónomo y de las pymes.
Compromiso de desarrollar la Ley de Memoria Histórica. Creación de la Comisión de la Verdad.
Gran movilización de la “capacidad-puente” española, por sus insólitos antecedentes, con África, los países árabes y, desde luego, América Latina.

Solidaridad europea: lo que va de ayer a hoy

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- El Presidente Von Weizsäcker dijo en 1992: "es esencial lograr una vecindad cooperativa de tal modo que las fronteras se conviertan en puentes".

Y se co-operaba, se ayudaba al desarrollo endógeno. Era proverbial la generosidad de los países nórdicos en la ayuda a los más necesitados.

Adviertan la diferencia con la Europa actual. Ahora se refuerzan las fronteras, se limita la entrada y se ha disminuido radicalmente la ayuda a la cooperación internacional.

La Unión Europea, de cuyos países salieron un día millones de emigrantes es ahora un lamentable ejemplo de insolidaridad.

Parece ser que Alemania está cambiando en los últimos días de actitud, al menos con los refugiados. La ayuda debe extenderse a todos, sobre todo teniendo en cuenta los inmensos beneficios de "los mercados".

Clamor popular para que, empezando por España, tendamos la mano y seamos consecuentes con nuestro pasado. Bastaría con que una parte de lo que España ha pagado en los últimos años por "deudas contraídas en la adquisición de armamento" (casi 5.000 millones de euros) fuera dedicado a la ayuda a los más necesitados.

Entonces sí que en Europa y en España en lugar de vallas y espinos construiríamos puentes.

Incendios, drones... ¿nadie pondrá orden en esta inacabable serie de disparates?

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- En España, en EE.UU... incendios forestales de grandes dimensiones, muchos provocados, ante los cuales, a pesar de ser catástrofes recurrentes se utiliza, una vez más, el heroísmo y solidaridad de muchos que la correcta preparación y disponibilidad de medios tecnológicamente adecuados para, debidamente coordinados a escala nacional y regional (y mundial, si necesario fuera), poder intervenir con rapidez y eficacia.

Pues, no. Los "mercados" no están para estas minucias. Ellos lo que favorecen es la compra de drones (¡qué dislate que en España acaban de adquirirse tres drones por valor de 176 millones de euros... cuando sólo disponemos de unos cuantos helicópteros y pequeños aviones para contener el fuego!).

Los líderes europeos, preocupados por la deuda, no pueden entretenerse en estas pequeñeces. Los líderes locales, tampoco. Están enfrascados en registrar el sentido de la prima de riesgo...

Unos y otros deberán con urgencia, ante la situación actual y sobre todo, la que se avecina -muy sombría si no se pone remedio antes de que sea demasiado tarde- organizar una sesión extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la que, además de aprobar por consenso mundial las medidas a adoptar ante los gravísimos problemas sociales y medioambientales, que pueden alcanzar puntos de no retorno, se iniciaría al mismo tiempo la "refundación" de las Naciones Unidas, con una Asamblea General que, junto al 50% de Estados tendría otro 50% de representación de la sociedad civil, y en la que al Consejo de Seguridad se añadiría un Consejo Socioeconómico y un Consejo Medioambiental.

Ahora que ya podemos expresarnos, opongámonos a que nos sigan gobernando los grupos plutocráticos y los mercados, establezcamos un nuevo concepto de seguridad, exijamos que se proceda sin demora al desarme nuclear y se regulen, con grandes alianzas militares y la intervención de los cascos azules, los conflictos que existen y puedan surgir...

Ya ven lo que pasa cuando, con la repulsa a la compra de drones, se observa la ridícula preparación para hacer frente a las catástrofes naturales. Y se empieza, por fin, a desmadejar el ovillo que hoy nos atenaza.

Clamor mundial

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- 

1. Contra el desvergonzado dominio de los mercados

Es apremiante la convocatoria urgente de unas Naciones Unidas “refundadas” con un Consejo de Seguridad Socioeconómico, que detenga primero e impida después el deterioro social propio de un sistema de especulación, deslocalización productiva y guerra (3.000 millones de dólares al día al tiempo que mueren de hambre y desamparo miles de personas, la mayoría de las cuales son niñas y niños de uno a cinco años de edad)…

Es urgentísimo re-situar la OMC (Organización Mundial del Comercio) en el ámbito de las Naciones Unidas, y exigir que el FMI y el Banco Mundial (para la reconstrucción y el desarrollo) cumplan su cometido original y dejen de ser instrumentos obedientes a los más prósperos y acaudalados de la Tierra.

“Cumplir sus deberes”, dicen a Grecia los magnates y las instituciones que les representan. ¿Quiénes contrajeron la deuda? Responsables, sí, pero con “tempos” bien definidos para que no se contribuya a incrementar las desigualdades que los procesos actuales de “cumplimiento” exacerban: aumenta sin cesar el número de millonarios… pero, mucho más, el de menesterosos. Y, según OXFAM/INTERMON, ¡85 personas tienen mayor riqueza que la mitad de la humanidad!

Cumplamos todos los deberes de tal modo que todos podamos ejercer nuestros derechos.

Clamor mundial.

2. Contra el fanatismo, venga de donde venga, especialmente cuando, desde los más siniestros e intolerables posicionamientos, asesina ¡en nombre de Dios! y alienta el odio y la intolerancia.

Clamor popular para que se convoque una sesión extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la que se refundaría, con unas primeras medidas de emergencia, dotándola de un sistema que poseyera los medios y autoridad necesarios para evitar, con contundentes acciones inmediatas, que la comunidad internacional sea objeto de todo tipo de agresiones frente a las cuales los grupos plutocráticos (G7, G8, G20) creados por el neoliberalismo son totalmente ineficaces.

Este nuevo multilateralismo democrático debe disponer rápidamente de la capacidad –también militar, mediante las oportunas alianzas permanentes- de prever y erradicar cualquier actividad que afecte a la seguridad a escala mundial (terrorismo del 11 de septiembre de 2001; mortífera invasión de Irak en 2003; indebido tratamiento de la “primavera árabe”, particularmente en el caso de Libia y Egipto; guerra en Siria; terribles ataques del “Estado islámico”, que conlleva una interpretación totalmente equívoca e inaceptable del Corán…), así como regular las relaciones bilaterales y comerciales con aquellos países que siguen violando el respeto más elemental a los derechos humanos y que, todavía peor, financian a grupos terroristas…

...

Clamor popular. Ahora ya podemos, “Nosotros los pueblos”, exponer libremente nuestras discrepancias y nuestras propuestas de forma tanto presencial como digital. Hagámoslo. De otro modo, nos sería de aplicación la tremenda advertencia de Albert Camus: “Les desprecio, porque pudiendo tanto se han atrevido a tan poco”.

Deudas que sí que hay que pagar con urgencia

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.-

• Haití: hace más de cinco años. Las ayudas prometidas, en grave demostración de la insolidaridad actual, han llegado sólo parcialmente.

• Nepal: ¡con qué rapidez nos hemos olvidado de la inmensa tragedia vivida en Nepal hace tan sólo dos meses!

Para ejemplo basta un botón. En este caso los dos botones arriba indicados. Pero está claro que es absolutamente imprescindible, también por esta razón, disponer de un eficiente multilateralismo democrático, procediendo con urgencia a refundar las Naciones Unidas que, ahora ya sí, representarían a “Nosotros, los pueblos…”. Es apremiante convocar una Asamblea General Extraordinaria en la que se trazaran las grandes líneas y los grandes temas que deberían solucionarse rápidamente, con la presencia de todos los países del mundo, y representaciones de la sociedad civil (está todo estudiado: composición de la Asamblea General; añadir al actual Consejo de Seguridad un Consejo Socioeconómico y otro Medioambiental…).

• Fortalecer urgentemente la cooperación internacional y la ayuda al desarrollo: el tema de los inmigrantes clama al cielo. ¡De nuevo, Europa mira hacia otro lado! ¡El Mar Mediterráneo ensangrentado,… y lo único que se les ocurre es poner vallas a quienes huyen forzosamente de sus lugares de origen! Desde el comienzo de las actividades del Sistema de las Naciones Unidas, estaba claro que la palabra clave era “com-partir”, partir con los demás, ayudar al desarrollo endógeno e integral, de tal modo que todos los países se beneficiaran de la utilización de sus recursos naturales. Progresivamente, las ayudas se transformaron en préstamos concedidos en condiciones draconianas, la cooperación en explotación,… y las Naciones Unidas en grupos oligárquicos (G-7, G-8… G-20) que constituyen una auténtica afrenta al conjunto de la humanidad: ¡pretender que unos cuantos países ricos tengan en sus manos el destino común de 193! Es necesario reponer con urgencia los “valores democráticos” donde han situado los “valores mercantiles”.

Hace unos días –el 19 de junio de 2015- la prensa anunciaba (“El País”, 19 de junio) que “las guerras fuerzan el desplazamiento de 42.500 personas al día”. Anoten bien estas cifras, sobre todo quienes invadieron Irak en el año 2003 y quienes en lugar de ayudar al desarrollo han permitido que, actualmente, mueran de hambre miles de personas al día, al tiempo que se invierten 3.000 millones de dólares en armas y gastos militares. No me canso de repetirlo porque sólo de este modo será posible hacer frente a esta tragedia terrible que denuncia el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.

II. Pedir cuentas:

• De lo que representa realmente aquilatar un “crecimiento del consumo” que se sitúa en el 0.3%.

• ¡Lo mismo puede decirse de la “recuperación del crecimiento demográfico”, cuando representa el 0.1%!

• Saber qué significa realmente la noticia de que aumenta en el 40% (¡esto sí que es un porcentaje!) el número de millonarios en España.

• Ponderar lo que significa que las universidades pierdan en el presente curso 55.000 alumnos. Este sí que es un reflejo preocupante de la actual situación. Se achaca en parte a otro factor igualmente preocupante que es la reducción progresiva de la población, debido al “exilio” de más de 60.000 personas en el año 2014.

III. Mirar con lupa lo que suceda–de tal modo que se consigan rápidas enmiendas- en el futuro Tribunal del caso Gürtel, recordando el necesario cumplimiento de la independencia total del Poder Judicial establecido preceptivamente por Montesquieu.

• Seguir también con perseverancia, para que se corrija de forma inmediata o en cuanto haya un cambio de gobierno, la política energética actual. El cuidado del medio ambiente es una esencial responsabilidad intergeneracional. Pues bien: “España se aleja del objetivo de renovables para 2020”, titula una detallada información en la prensa del día 17 de junio. Es moralmente exigible que nos tomemos muy en serio lo que puede suceder, alcanzándose puntos de no retorno, si no se adoptan desde ahora en todo el mundo –de nuevo es necesaria la autoridad de unas Naciones Unidas refundadas- una serie de medidas que lleven a la reducción de la emisión de gases con efecto invernadero, y muy concretamente, el CO2.

IV. Clamor mundial exigido para forzar al Partido Republicano de los Estados Unidos a rectificar en cuestiones fundamentales para la paz y la seguridad en el mundo actual: no puede ser que no se haya suscrito la Convención de los Derechos del Niño de 1989, ni el derecho a la alimentación… siempre por la actitud del Partido Republicano de los Estados Unidos oponiéndose al Sistema de las Naciones Unidas. Así, en el año 1992 la Organización Mundial del Comercio se estableció directamente fuera del ámbito de las Naciones Unidas. Se han seguido oponiendo a que el Presidente Obama firmara la Convención de los Derechos del Niño. Y a pertenecer a la Corte Penal Internacional. Sin embargo, hace tan sólo unos días, se decía en el capítulo de “Opinión” de “El País” (16 de junio) que “Sudáfrica se mofa de la justicia”, por haberse negado a entregar a el Presidente de Sudán, Omar al-Bashir. El que se mofa de la justicia a escala internacional es el Partido Republicano de los Estados Unidos que se negó a suscribir este gran acuerdo. Hace unos días, en unas magníficas declaraciones, Karel Armstrong decía que “en Occidente debemos aprender que compartimos el planeta con iguales y no con inferiores”. Sobre todo, el Occidente actual, debe recomponerse rápidamente, debe pasar, en el caso de Europa, de una unión monetaria a una unión política y económica, y defender los “principios democráticos” que, según establece lúcidamente la Constitución de la UNESCO, deben “guiar a la humanidad”.

¡Pensar que hay todavía quiénes siguen defendiendo a los “confederados” y sus símbolos segregacionista! ¡Pensar que en 34 Estados, la inmensa mayoría de ellos republicanos, se sigue manteniéndose la pena de muerte y ejecutando a los culpables!


***

Ya lo ven: no podemos permanecer de espectadores impasibles. Debemos utilizar todos los medios a nuestro alcance –hoy ya todos podemos expresarnos libremente- para iniciar, con apremio, un proceso de rectificación, para re-encauzar tantos rumbos actualmente erróneos.

Desarme para un desarrollo humano y sostenible

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- Com-partir, es la única solución para evitar las gravísimas desigualdades sociales y asimetrías a que ha conducido el neoliberalismo globalizador.

Es éticamente inaceptable que cada día mueran de hambre más de 20.000 personas al tiempo que se invierten 3.000 millones de dólares en gastos militares y armamento. Bastaría con una reducción razonable de estas ingentes y desproporcionadas cifras para que pudieran incrementarse rápida y sustancialmente las ayudas al desarrollo endógeno, sostenible y humano en todo el mundo; se atendiera el legado intergeneracional del medio ambiente, asegurando que se impida el deterioro irreversible de la habitabilidad de la Tierra; la cooperación internacional permitiría la realización de las grandes prioridades de la ONU: alimentación, agua, salud, ecología, educación, paz; y se haría posible el “nuevo comienzo” que preconiza la Carta de la Tierra.

Todos los seres humanos iguales en dignidad. Cada ser humano único capaz de crear, de diseñar su propio futuro en un proceso de educación permanente, de tal modo que todos sean “libres y responsables”, como define la UNESCO a los “educados”, actuando en virtud de las propias reflexiones y nunca al dictado de nadie. Con el fanatismo y dogmatismo, tolerancia cero.

Frente a la “profunda crisis del ultraliberalismo”, el Forum de Crans Montana propone “situar de nuevo al ser humano en el centro de toda política y estrategia”.

Es tiempo de acción, porque pueden alcanzarse puntos de no retorno. Es preciso aplicar tratamientos adecuados. Así como la refundación del Sistema de Naciones Unidas después de los ineficientes grupos plutocráticos (G-7, G-8, G-20), que el neoliberalismo estableció en la década de los ochenta. ¿Cómo pudo aceptarse que 6, 7, 8… 20 países guíen los destinos de 193? Y, sobre todo, deben re-ponerse los “principios democráticos”, que con tanta precisión establece la Constitución de la UNESCO, en donde el Partido Republicano de los Estados Unidos, en sus ambiciones hegemónicas y la Primer Ministro Margaret Thatcher como obediente acólito, situó las leyes mercantiles.

Ahora ya es posible que “Nosotros, los pueblos…”, silentes y obedientes desde tiempo inmemorial, puedan levantar la voz y participar activamente. Ahora, con la mujer progresivamente incorporada al proceso de toma de decisiones, ya es posible el imposible sueño, hasta hace bien pocos años, de emancipación de la humanidad.

Ahora ya podemos imaginar en el ciberespacio clamores populares para los cambios radicales que se requieren sin demora. No tendrá lugar la guerra de las galaxias en el espacio sideral sino en el espacio “digital” se originará la nueva paz, la formidable transición desde la fuerza a la palabra, desde una cultura de imposición, dominio y violencia a una cultura de encuentro, diálogo, conciliación y paz.

¿Cómo puede Europa, la gran emigrante, rechazar ahora a los inmigrantes? ¿Cómo puede poner obstáculos a su acceso en lugar de intensificar la ayuda al desarrollo para una vida digna en sus lugares de origen? ¿Por qué no completa rápidamente su edificio institucional con una unión política y económica? ¿Cómo puede aceptarse que la pretendida Europa-faro se haya detenido y circunscrito a una unión monetaria? ¿Por qué Europa sigue las pautas dictadas por el Partido Republicano norteamericano, cuando el propio Presidente Obama, para el bien de su país, las apartó cómo correspondía?

Convincentes voces se alzaron en los foros para reclamar con urgencia la solidaridad, la reposición de los valores éticos en el lugar en que han situado los bursátiles.

Si no hay evolución habrá revolución y que la diferencia entre estas dos palabras es la “r” de responsabilidad. Dejemos de seguir a los irresponsables y urjamos la transición de una economía basada en la especulación, la deslocalización productiva y la guerra a una economía de desarrollo sostenible y humano. De una cultura de guerra a una cultura de paz, liderada por un multilateralismo democrático y eficiente.

La mejor solución es el desarme aplicando una parte razonable de los colosales medios dedicados a la seguridad para el desarrollo de todos los pueblos, de tal modo que se haga realidad la igual dignidad y calidad de vida.

Desarme para el desarrollo: así de sencillo. Para ello son necesarias unas Naciones Unidas refundadas con urgencia. La solución existe. Falta el coraje y liderazgo para aplicarla. Antes la voz del pueblo no podía alzarse. Ahora sí. El clamor popular logrará los cambios que la humanidad reclama con urgencia.

Federico Mayor Zaragoza
Catedrático de Farmacia, ex director de la UNESCO

Cuatro apuntes

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.-

1) “Es de necio confundir valor y precio”, advirtió con exquisita clarividencia D. Antonio Machado.

Han sido necios quienes, en la década de los ochenta del siglo pasado, sustituyeron los valores por lo precios, la justicia social y los principios democráticos por las leyes del mercado.

Fueron necios y culposos el Presidente Reagan y el Partido Republicano de los Estados Unidos al que tan radicalmente representó. Y fue necia la Primer Ministro Margaret Thatcher. Los valores éticos se sustituyeron por los bursátiles. Marginaron a las Naciones Unidas sustituyéndolas –no me canso de repetirlo, porque sigue siendo intolerable- por grupos plutocráticos de 6, 7, 8… 20 países.

Pero fueron muy necios también los que, progresivamente fueron adoptando las directrices globalizadoras neoliberales, que han conducido a un peligroso incremento de las desigualdades, a desgarros sociales, a unos cuantos millonarios más, a muchísimos pobres más, desahuciados, desempleados, humillados…

Necios han sido los que en lugar de hacer frente a estas tendencias con una educación de calidad –para formar a seres humanos “libres y responsables”, como establece la Constitución de la UNESCO- han seguido las indicaciones de los Informes PISA que, lógicamente, por proceder de la OCDE, procuran el tener y no el ser.

Han sido necios y perversos los promotores. Pero también necios, muy necios, los que han seguido las infaustas directrices. Porque han confundido los valores con los precios. Porque siguen anclados en el dinero…

Pero pronto serán muchos los que, totalmente de acuerdo con D. Antonio Machado, no consentirán que les sigan imponiendo unas normas de conducta que han conducido a una situación humanamente inadmisible.

2) Para irse es necesario haber estado antes. 

¿Se irá el Reino Unido de la Unión Europea? ¿Se cumplirán las malhadadas perspectivas de un referéndum “Brexit”, para que los británicos se revistan de un “amplio deseo popular” para abandonar a la Madre Europa? ¿Cómo pueden pretender los ingleses separarse si nunca se han unido? Inglaterra sigue teniendo como divisa la libra y no el euro, que es, para nuestro infortunio, lo único que une actualmente a la “Unión Europea”, esta UE que en lugar de ser símbolo de la puesta en práctica de la excelente Carta de Derechos Fundamentales del año 2000 y aparecer como atalaya y torre de vigía de una democracia genuina, ha ido debilitando progresivamente los esenciales pilares sobre los que se asentaba y es ahora una simple unión monetaria, sin unión política ni económica, obediente a las instrucciones que recibe del Partido Republicano de los Estados Unidos.

Por cierto, el señor Cameron siguió el ejemplo del Presidente demócrata Barak Obama y, en lugar de sólo austeridad, recortes y primas de riesgo, emitió –como hizo Obama con Bernake en los Estados Unidos, con más de 300 mil millones de dólares- unos 70 mil millones de libras esterlinas en calidad de incentivos para la creación de trabajo y desarrollo económico.

El Reino Unido no tiene, por tanto, ni la divisa de la Unión Europea ni sus normas económicas. Y, por si fuera poco, cobra un cuantioso “british check”…

Nunca estuvieron. Sería bueno que ahora decidieran integrase en una unión política basada en los “principios democráticos” que con tanta lucidez establecieron en 1945 quienes redactaron la Constitución de la UNESCO. Y que contribuyeran a la refundación de unas Naciones Unidas dotadas de la autoridad moral y física que se requiere con urgencia en la era digital. Iríamos juntos, volviendo a restablecer los valores éticos donde se han situado los bursátiles.

Hay que poner coto, de una vez, a la debacle de toda índole que conlleva la globalización, seguida ya sólo en Europa por gobiernos carentes de brújula y camino.

3) “Si no nos dejan soñar, no les dejaremos dormir”. 

Me encantó este “poster del 15-M”. Me sigue encantando ahora. La historia reciente contiene suficientes ejemplos de lo que parecía imposible… y hoy es realidad. “Lo conseguimos porque no sabíamos que era imposible”… “Sólo quienes son capaces de ver los invisibles –y no sólo lo que iluminan los focos de la comunicación- serán capaces de hacer los imposibles”… “Todo está por-hacer y todo es posible… pero, ¿quién si no todos?”, escribió Miquel Martí i Pol en unos versos que no me canso de repetir. Hoy podemos promover grandes clamores populares. El tiempo del silencio ha concluido. El tiempo de “no hay remedio” ha terminado. Inventemos el futuro. Ahora es un buen momento, porque la tensión humana que favorece la creatividad.

Soñemos y actuemos… y, si no dejan que nuestros sueños conviertan imposibles ayer en posibles mañana… no les dejaremos dormir!

4) El fútbol, de deporte a negocio y corrupción de grandes proporciones.

Me encanta el fútbol como espectáculo, como afición, como afiliación también. Pero todos los abusos son malos y, con frecuencia, derivan en situaciones extremadamente perjudiciales.

La desafección política y religiosa ha ido dando paso a una afición futbolística caracteres perniciosos, hasta llegar en algunos casos a una auténtica demencia, a desbordamientos incontrolados de decoro y dignidad.

Se habla de “mercado de verano, de otoño, de invierno”… Creo que algunos traspasos e incorporaciones de futbolistas deberían realizarse de otra manera.

Se programan los acontecimientos deportivos en los medios audiovisuales de tal manera que la audiencia permita enormes ingresos y hacen públicos precios inadmisibles comparativamente, ya que constituyen un agravio que los mismos futbolistas, en manos de “administradores únicos”, no ven con agrado.

Llevan en las camisetas nombres de países, empresas o instituciones que, con algunas excepciones, desacreditan a los jugadores, convertidos en “hombres-anuncio”.

Luego resulta que algunos de estos países han promovido la corrupción en la FIFA –sí, ¡también la Federación mundial, alentada en ocasiones por las nacionales…!- y el conjunto resulta otro “espectáculo” deplorable. Me gusta el fútbol. Por eso quisiera que se tuviera el coraje de arrancar de las camisetas letras que no se merecen porque mancillan al deporte y a los deportistas. Y proceder, con todo el peso de las aficiones sanas y amantes del deporte, a poner a los corruptos en su sitio. Quienes así lo hicieran se ganarían un aplauso adicional de los aficionados “de verdad”. ¿Y los obcecados forofos? Se irían convirtiendo en “aficionados”…

Otra vergüenza insoportable: miles de inmigrantes a la deriva en el sureste asiático

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- Miles de inmigrantes a la deriva. Y la insolidaridad de los Estados de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sureste Asiático) en el mar de Andamán se asemeja a la de la Unión Europea en el Mediterráneo. Aquí, en lugar de una decisiva ayuda al desarrollo –tan menguada en los últimos años porque “hay que pagar la deuda”- los mandatarios europeos envían buques de la Armada para cerrarles el paso. Allí se han cerrado las fronteras marítimas y las naciones implicadas se culpan entre ellas… mientras los ocupantes de las barcazas, la mayoría musulmanes “rohingya”, que huyen de la pobreza extrema se hallan en grave riesgo de morir de hambre.

Es una vergüenza, otra más, mientras los grupos plutocráticos (G7, G8…) con que los neoliberales sustituyeron a las Naciones Unidas, perdida la ética y la brújula, se convierten en delincuentes. Y los insolidarios países apelan -¡ahora!- a la ONU.

¿Se darán cuenta, antes de que sea demasiado tarde, de que hay que recrear unas “Naciones Unidas de emergencia”? Debería alzarse un gran clamor, presencial y digital, en todos los pueblos de la Tierra.

“Silencio cómplice”.

Líneas rojas en la investigación genética

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- Atención: hay transgresiones inaceptables en la investigación científica y especialmente en la genómica, según se acordó unánimemente en la UNESCO y en las Naciones Unidas en 1997 y 1998 en la “Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos” donde se trataba, precisamente, de evitar que, gracias a la ingeniería genética, pudiera llevarse a cabo el sueño de Hitler y Mengele de hacer un ser humano “de diseño”. Lo intentaron con las técnicas propias de la genética mendeliana, y fracasaron.

En el año 1993 con el apoyo, desde el primer momento, de la Human Genome Organization (HUGO), inicié en la UNESCO, en una Comisión presidida por la jurista Nöelle Lenoir, el proceso de elaboración de dicha Declaración. En su artículo undécimo se establece que: “No deben permitirse las prácticas que sean contrarias a la dignidad humana, como la clonación con fines de reproducción de seres humanos. Se invita a los Estados y a las organizaciones internacionales competentes a que cooperen para identificar estas prácticas y a que adopten en el plano nacional o internacional las medidas que corresponda, para asegurarse de que se respetan los principios enunciados en la presente Declaración.”.

En la Cátedra Internuniversitaria de Derecho y Genoma Humano de las Universidades de Deusto y el País Vasco, el Prof. Carlos María Romeo Casabona, ha seguido estudiando y reflejando ejemplarmente todas las vicisitudes relativas a la investigación genómica (ver “Revista de Derecho y Genoma Humano”, excelente referencia internacional al respecto). Por otra parte, los Consejos de Bioética pueden, en cada momento, revisar nuevas iniciativas y aportaciones relativas a tema tan esencial… pero está vedada “la clonación con efectos reproductivos” por las razones arriba indicadas.

Por eso es inaceptable que unos científicos chinos anuncien –“El País”, 24 y 25 de abril de 2015- que han llevado cabo experimentos de modificación genética de embriones humanos, que suscitan serios problemas éticos y están provocando respuestas que deberían ser nocivas, por parte de la comunidad científica (ver “Don’t edit the human germ line”  y “A prudent path forward for genomic engineering and germline gene modification”.

Hace ya años, en el libro “Gen-ética”, editado en colaboración con el Prof. Carlos Alonso Bedate, quedó muy clara la diferencia que, tanto en genética como en otros campos de investigación, existe entre lo factible y lo admisible. Esto no significa que haya conocimientos prohibidos sino que hay prácticas prohibidas, aplicaciones del conocimiento incompatibles con la dignidad humana, fundamento conceptual y existencial del ser, razón por la que la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (7/12/2000) la sitúa acertadamente en primer lugar.

Una vez más, China no puede ser el gran país “opaco”. Espero que se produzca una reacción de apropiada magnitud por parte de la comunidad científica internacional que permita encauzar un tema que, vuelvo a repetir, no admite excepciones.

Hay que respetar a las Naciones Unidas. Los neoliberales las han sustituido por grupos plutocráticos (G-7, G-8, G-9… G-20). Es apremiante ahora darle la autoridad moral y efectiva que contribuya a esclarecer cuestiones tan esenciales como ésta.

Silencio cómplice

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- Cuando callamos en lugar de alzar nuestra voz, en un gran clamor popular frente a las inmensas injusticias, frente a los desmanes de los grandes grupos de poder, frente a las disparidades crecientes que llevan a vivir –y morir- a tantos seres humanos en medio de precariedades sin fin, en la pobreza extrema… estamos cometiendo un delito de silencio, siendo cómplices –“silencio cómplice”, como lo ha definido lúcidamente el Papa Francisco- de inhumanas vejaciones que atentan contra todos los valores éticos y, sobre todo, su fundamento: la igual dignidad.

No se puede alegar inadvertencia… porque ahora sabemos lo que acontece en todo el mundo. Ahora el prójimo no es necesariamente próximo. Ahora es imperativo alzar la voz, exigir… porque, por fin, “los pueblos” –como se inicia la Carta de las Naciones Unidas- tenemos la posibilidad progresiva de expresarnos libremente.

Cuando llegamos a contemplar como un “efecto colateral” inexorable del actual sistema económico a centenares de emigrantes jugándose la vida (y perdiéndola, con gran frecuencia) porque en sus países de origen se mueren de desamparo… silencio cómplice.

Cuando vemos que la mayoría de los países reducen, en lugar de incrementar, las aportaciones destinadas al fomento del desarrollo humano y sostenible… silencio cómplice.

¿Qué hace el Banco Mundial “para la reconstrucción y el desarrollo”? ¿Y el FMI? ¿Y el Banco Central Europeo?... ¿Cuál es su respuesta inmediata ante el horror de más de 700 personas ahogadas cuando intentaban llegar a las fronteras de los países que deberían ayudarles y que han sustituido la cooperación por la explotación? En España, hemos pasado del 0.51% del PIB hace cuatro años al 0.09. No se trata de más “cumbres” ni reuniones del Eurogrupo, especialistas en deudas y primas de riesgo, sino de anunciar la rápida transferencia de fondos tanto a escala nacional como internacional (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD). En otro caso… silencio cómplice.

Cuando la FAO nos advierte de las miles de personas que mueren de hambre todo los días, la mayoría niñas y niños de uno a cinco años de edad, al tiempo que se invierten en armas y gastos militares 3,000 millones de dólares al día… y no reaccionamos exigiendo un cambio radical en un sistema corrupto que cambió los valores éticos por los bursátiles y sustituyó a las Naciones Unidas por grupos plutocráticos (G6, G7, G8… G20)… silencio cómplice.

Cuando OXFAM informa que 85 personas poseen una riqueza equivalente a la mitad de la humanidad (aprox. 3,300 millones de seres humanos) y seguimos aceptando impasibles que lleguen a superarse de forma tan lacerante (y peligrosa) la brecha entre los marginados y los opulentos… silencio cómplice.

Cuando seguimos tolerando tráficos de toda índole por mafias que disfrutan de gran impunidad en el espacio supranacional, mientras los paraísos fiscales se van colmando de tenebrosos réditos de actividades abominables, y no exigimos la urgente refundación de un sistema de las Naciones Unidas dotado de la capacidad y medios para una justicia internacional que actúe rápida y eficazmente… silencio cómplice.

Cuando toleramos que el Partido Republicano de los Estados Unidos siga manteniendo la pena de muerte y las ejecuciones en los Estados en que gobierna, dando un malísimo ejemplo a los países retencionistas (¡ya sólo queda un 25%!); y que se haya opuesto a la Corte Penal Internacional y no haya suscrito la Convención de los Derechos de la Infancia; y haya situado fuera del ámbito de las Naciones Unidas a la Organización Internacional del Comercio; y hayan liderado la invasión de Irak, basada en la mentira; y, por “codicia e irresponsabilidad” y haya promovido la deslocalización productiva actual… silencio cómplice.

Cuando hemos presenciado, indignados pero no implicados, que después de sesenta años de reiterada oposición a concluir con Palestina un acuerdo de paz (que estuvo de a punto de alcanzarse con Isaac Rabin, que fue asesinado), y vemos cómo se incrementan los asentamientos israelíes en Cisjordania… y cómo se bombardean en la Franja de Gaza, en una reacción desproporcionada y mortífera, hospitales y escuelas de las Naciones Unidas…; y cuándo el Primer Ministro Nethanyahu, con fines electorales y contraviniendo las pautas reiteradas al respecto por las Naciones Unidas, manifiesta que no reconocerá el Estado Palestino… silencio cómplice.

Cuando sabemos que en el medio ambiente se están produciendo procesos de deterioro que pueden pasar a ser irreversibles, comprometiendo gravemente el futuro de la habitabilidad de la Tierra,… y no denunciamos, y seguimos callados…, silencio cómplice.

Cuando en Europa, tan sabiamente establecida en 1950 por políticos de la talla Robert Schumann –“hay que inventar Europa”- y aceptamos los dictados de una unión monetaria, que no ha ido precedida de una unión económica y política,… y no hemos alzado la voz cuando los mercados tuvieron la desfachatez de nombrar directamente, sin urnas, a los gobiernos de Italia y Grecia, cuna de la democracia…, silencio cómplice.

Cuando dócilmente satisfacemos deudas contraídas y simultáneamente aceptamos los artilugios legales que permiten la discrecionalidad fiscal y que ayudan a ocultar la evasión…, silencio cómplice.

Cuando…

Cuando…

Ahora que, por primera vez desde el origen de los tiempos los ciudadanos del mundo conocen progresivamente lo que acontece y pueden expresarse libremente; ahora que la mujer, piedra angular de la nueva era que se avecina, puede intervenir gradualmente en la toma de decisiones, debemos promover con firmeza la terminación de un sistema basado en las leyes mercantiles y la plutocracia y su sustitución por otro basado en los “principios democráticos” (establecidos en la Constitución de la UNESCO) y, con unas Naciones Unidas refundadas, dotadas de voto ponderado pero sin veto y con una Asamblea General integrada por el 50% de Estados y el 50% de sociedad civil, procurar los cambios radicales que exigen hoy el decoro y la conciencia.

No se trata sólo de expresar “horror” ante las 700 víctimas que, sólo ayer, ha producido la insolidaridad y la obcecación mercantilista. Se trata de aplicar sin demora las prioridades establecidas por las Naciones Unidas (alimentación, agua, salud, medio ambiente, educación y paz).

Clamor popular para hacer posible la transición de una cultura secular de imposición, dominio, violencia y guerra a una cultura de encuentro, diálogo, conciliación, alianza y paz.

El tiempo del silencio ha concluido. El Papa Francisco y el Presidente Obama podrían liderar la movilización que la inmensa mayoría de los habitantes de la Tierra anhelan.

De la fuerza a la palabra, la gran inflexión histórica que se avecina si alzamos la voz y dejamos de guardar silencio cómplice.

Atención al acoso de los “ultra” en América Latina

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- Los poderes tradicionales se están reactivando de tal modo que, en algunos casos, pueden derivar en auténticos golpes de Estado.

Hace ya algún tiempo advertí, con profunda indignación,  que la presión de los “mercados” en las elecciones de Brasil era tan desvergonzada, que amenazaban con dejar de invertir si Dilma Rousseff era reelegida. Y es que los cancerberos del “gran poder” no pueden tolerar que Lula y su sucesora no se hayan plegado a sus designios.

Las grandes empresas –con algunas excepciones que deben ponderarse- fuerzan sin contemplaciones la sumisión al mismo sistema que, con el Partido Republicano de los Estados Unidos al frente, produjo la crisis múltiple que ahora está dando en la Unión Europea monetaria los últimos coletazos.
Dejen que América Latina arregle sus problemas y consolide sus nuevas fórmulas de democracia participativa y desarrollo colectivo.

La actual situación de Occidente no le autoriza a dar lecciones a nadie.

Se avecinan grandes cambios. Hoy, “los pueblos”, callados y obedientes durante siglos, ya pueden expresarse. Levantemos la voz en favor de la soberanía de América Latina.

Tiempo de grandes alianzas, de muchas naciones unidas, de Naciones Unidas

OPINIÓN de Federico Mayor Zaragoza.- La barbarie del yihadismo debe atajarse ya, sin más dilaciones, uniéndose todos los países del mundo frente a estos fanáticos, que en nombre de Dios, ¡qué aberración!, matan y destruyen en una vorágine que constituye una ofensa inadmisible a la humanidad en su conjunto y a su capacidad creadora, nuestra esperanza.

Frente a un enemigo de estas características no caben aplazamientos, remilgos ni actitudes tibias. Con gran apremio, es preciso desvelar a quienes les financian, especialmente cuando, como sucede en algunos casos, con la otra mano negocian con quienes sufren de lleno sus acciones y propósitos siniestros.

Es necesario, sin dilación alguna, una gran alianza mundial contra el fanatismo en general y el yihadismo en particular, en todos sus frentes.

Es tiempo de naciones unidas. Es tiempo de refundar unas Naciones Unidas dotadas de los recursos personales, financieros y de seguridad necesarios para encarar eficazmente la situación actual.

Esta alianza de emergencia podría ser, en efecto, el "impulso" que hace falta ahora mismo para que, como reza el inicio de la Carta, "Nosotros, los pueblos... evitemos a las generaciones venideras el horror..." Los pueblos guiados por "principios democráticos" como con tanta lucidez establece la Constitución de la UNESCO. ¡Fuera los grupos plutocráticos, los G6, G7, G20..., orientados exclusivamente por los "mercados"!

Es tiempo de fortaleza y de templanza. Es tiempo de un eficiente multilateralismo democrático.